Para ser un jugador completo, y éxitoso, se debe tener una buena técnica, gran preparación física y conocimientos de táctica. Pero según la posición que ocupe en el campo de juego tendrá distintas habilidades.
En un delantero se necesitará claridad y precisión a la hora para rematar, en un mediocampista capacidad para quitar, dominar, gambetear, conducir y sobre todo para pasar el balón con la velocidad y dirección correcta, en un defensor quitar legalmente y pasar la pelota con seguridad al compañero mejor ubicado, para iniciar el circuito ofensivo del equipo, los arqueros también colaborarán en esta función además de cuidar el arco, para ello es necesario que tengan buenos reflejos, agilidad y ubicación.
Un buen jugador de futbol consigue sus objetivos utilizando de manera inteligente sus habilidades, aprovechando al máximo sus virtudes, tenga muchas o pocas. Los habilidosos cuentan con grandes dotes naturales, pero también deben contar con ingenio y prudencia usarlos.
Los entrenadores deben aprovecharlos, usando su técnica para desquilibrar en ciertas ocasiones, sin permitir que se haga habitual convirtiéndolo en un individualista, que quiere vivir para el espectáculo y descuide a su equipo.
La gambeta o la finta son muy efectivas cerca del arco rival, pero en el mediocampo o en la defensa son arriesgadas, ya que la perdida de la posesión puede convertir en un contragolpe del oponente, cuando los compañeros del gambeteador están lanzados al ataque y no pueden regresar a tiempo a cubrir sus posiciones.
Será un gran jugador, aquel que tenga la capacidad de entender esto, además de tener talento y actitud para llevarlo acabo.
Diego Armando Maradona, sin dudas el más grande.
2 comentarios:
el profe de futbol felizzz de leerse jajajja
masteeeeeeer
Me re suena parecido a un texto que me dictó un profesor de fútbol de por ahí, fanático de Corbatta y de Samuel! jajjajaja..
grosoooooooooo.
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