Hola... es solo una palabra, un gesto, un saludo; algo para darte.
La simpleza de estar ahí o aquí, da igual, de una u otra forma
siento tu lejanía y no lo puedo evitar. Te quiero y no puedo
frenarme. Quisiera que ciertas cosas no hubieran pasado pero lamen-
tablemente(no le veo ningún punto bueno) no fue así. Y una vez
más me hallo solo. ¿Cuánto puedo valer? Ya no tengo noción pero
sí de lo que vales tú para mí: mucho. Ese miedo a perderte que me
acosa y me abruma por instantes, haciendo darme cuenta de qué es lo
que pasa. Entonces, ¿qué pasa? Ojalá lo pudiera explicar, pero solo
aprendí a sentirlo. Quiero quererte más. Deseo poder hacerlo. Nunca
dejaré de respetarte ni de quererte...¿Por qué?... Yo no me encargo
de eso, me gustaría que me lo digas tú.
0 comentarios:
Publicar un comentario