Tú que dominas a cualquiera,
Tú que haces lo que quieres,
Y yo, que soy tu esclavo,
esclavo por amor, esclavo por amar.
Es tan simple de ver
como sentir la propia realidad.
Aunque la realidad sea abstracta,
para mi no es más que una ciencia,
en su todo lógica y exacta.
Me cuesta tanto ver las cosas,
me cuesta verte a ti, me cuesta,
me cuesta quererte sin miedo,
en este momento todo me cuesta.
Hasta me pregunto si valdrá la pena,
o será en la garganta otra vena.
He sufrido y bastante,
has sufrido y tanto más,
hemos sufrido demasiado para ser y ver,
tan jovenes como somos, tan virgenes,
a la dura y cruel mentira del amor.
Estas no son más que palabras,
que aplicadas sin sentido,
no pueden expresarte ningún cariño.
Cariño necesitan nuestros corazones,
aunque yo no tenga ganas de seguir,
no tenga ganas de alimentarlo,
no tenga ni ganas de respirar...
probaré, nuevamente, intentarlo.
Hoy es un día que si no fuera por la tormenta que hay sobre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no tendría ganas de absolutamente nada(esto no implica ni conlleva a la muerte), simplemente el silencio es suficiente. Y no sé si hasta no sobra...
Lo escribí yo, sí, ya sé, no soy un gran poeta, pero fue lo que mis neuronas ante la situación en la que estoy, lograron describir y liberar.
Preocupado, triste, depresivo, lánguido.
Lamentablemente, YO.
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